Reina la falta de seguridad en Centro Médico

Segundo de la serie especial 24 horas en Centro Médico. El Centro Médico de Río Piedras y sus inmediaciones no son un lugar seguro, y los propios guardias de seguridad contratados por la Administración de Servicios Médicos de Puerto Rico (ASEM) lo confirman.

Ellos aseguran que la falta de personal y la ausencia de policías estatales en la zona, así como el exceso de deambulantes y adictos a drogas que frecuentan el área, son el principal factor para que el primer centro hospitalario del país esté asediado por la delincuencia.

Tanto pacientes como empleados denunciaron el peligro al que están expuestos desde que salen de la parada del Tren Urbano hasta que llegan a la sala de emergencias, tramo descrito por muchos como una boca de lobos a partir de las 7:00 de la noche.

De hecho, en las 24 horas que Metro estuvo en el hospital, observó cómo empleadas pedían a sus compañeros de trabajo que las acompañaran al estacionamiento.

Uno de los guardias de seguridad de ASEM, que habló bajo condición de anonimato, dijo que, como no dan abasto, se concentran en vigilar solo algunas áreas.

Metro corroboró que los estacionamientos, el sótano, el segundo piso del edificio de ASEM —que da acceso al área de la sala de emergencias y al Hospital de Trauma—, así como las áreas externas al hospital de adultos, pediátrico e industrial, quedan a merced de los delincuentes.

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La poca, y en algunos casos inexistente, iluminación en gran parte de los principales pasillos y en las áreas antes descritas les hacen el juego a los amigos de lo ajeno.

Centro Médico recibe 40 mil personas diarias y tiene solamente 90 guardias de seguridad.

Metro supo que, en la reciente convocatoria que publicó ASEM para reclutar 361 empleados profesionales, 30 estaban destinados para posiciones de seguridad. Solo se han seleccionado 15 candidatos a guardias, y el proceso de entrevistas está paralizado.

“Si hubieran más guardias estatales haciendo su trabajo, nosotros podríamos desplegar más personal en las áreas donde se necesita vigilancia”, dice un guardia de seguridad anónimo que añade que el cuartel de la Policía estatal no compone nada.

El cuartel ubicado al lado de la sala de emergencias fue restablecido el cuatrienio pasado con una inversión de $66,667.

“Más harían ellos si eliminan el cuartel y asignan al menos cuatro guardias por turnos. Pero la mayoría de las veces lo que tienen es un guardia y está de retén. No practican la prevención. Lo puedes ver en el carrito (polaris), que casi nunca lo mueven”, asegura el confidente de Metro.

Por su parte, uno de los retenes del cuartel, el agente Laboy, negó que los policías estatales no hagan su trabajo. Dijo que sí dan rondas preventivas y que hay de dos a tres empleados por turnos para atender las situaciones que se presentan en Centro Médico.

Sobre los delitos que allí se cometen, guardias de seguridad y policías atribuyeron los mismos a los deambulantes y a los usuarios de drogas que buscan su dosis de metadona en ASSMCA.

El guardia de seguridad asegura que algunos “deambulantes se ponen violentos cuando no les dan dinero”, especialmente con personas envejecientes, quienes son blanco fácil de asalto.

Mientras, un policía anónimo dijo: “Ellos (los deambulantes y los adictos) roban y vandalizan autos hasta dentro de los estacionamientos privados”.

El agente asegura que no pueden desalojar a los deambulantes, quienes son divisados durmiendo en los pasillos próximos al área de la sala de emergencias y el Hospital Universitario de Adultos, porque no existe un protocolo.

“Los que buscan su cura de metadona se les observa inyectarse droga en las afueras de ASSMCA y adquiriendo sustancias”.

En cuanto a los incidentes que se desarrollan en las inmediaciones de la estación del Tren Urbano y donde el pasado 11 de junio un deambulante, identificado como Orlando Díaz Cardona, fue asesinado de una puñalada en el cuello, el agente dijo: “Esa parada del tren es una de las más problemáticas”.

Metro intentó comunicarse con el director de Seguridad de Centro Médico, Edwin Carrasquillo, pero este argumentó que no podía hablar hasta que la directora de ASEM, Ana Rius, lo autorizara. Hasta la fecha, Rius no ha dado el permiso a pesar de las insistentes llamadas de Metro para, además, entrevistarla.