Organización avala inyección bimestral para evitar contagio de VIH


El Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida (ONUSIDA, UNAIDS, en inglés)), dio ayer su espaldarazo al anuncio de que una inyección con la droga cabotegravir es efectivo para prevenir el VIH entre hombres homosexuales y otros hombres que tienen sexo con hombres y mujeres transgénero.

El endoso surge tras conocer los resultados del estudio 083 de la Red de Ensayos de Prevención del VIH (HPTN) que inscribió a casi 4,600 personas VIH negativas de más de 40 lugares en América del Norte y del Sur, Asia y África.

“Este es un avance que tendrá un impacto significativo en la vida de los hombres homosexuales y otros hombres que tienen sexo con hombres y mujeres transgénero cuando corren un mayor riesgo de infección por el VIH”, dijo en comunicado de prensa Shannon Hader, Directora Ejecutiva Adjunta del Programa de ONUSIDA.

“Estamos particularmente satisfechos de que el estudio haya cumplido sus objetivos de reclutar a un número considerable de hombres negros jóvenes que tienen sexo con hombres y mujeres transgénero, las mismas personas para quienes acceder a una prevención eficaz del VIH sigue siendo un gran desafío”, agregó.

En la investigación se comparó cabotegravir inyectable con el tratamiento estándar de una pastilla compuesta por tenofovir y emtricitabina, que actualmente se utilizan como profilaxis pre exposición (PrEP) en forma oral todos los días o cuatro veces por semana y que tiene una efectividad comprobada.

Entre los 4,570 participantes, sólo 50 adquirieron VIH (de los cuales 12 recibían cabotegravir y 38 tenofovir/emtricitabina). Tanto cabotegravir como tenofovir/ emtricitabina fueron seguros y bien tolerados en la población de estudio

El cabotegravir es una molécula que actúa como inhibidor de la integrasa que tiene una absorción muy lenta desde una inyección y ya se había comprobado que una aplicación cada dos meses permite medicación suficiente para inhibir el virus en personas que viven con VIH.

El infectólogo Omar Sued, director de Investigación de la Fundación Huésped, uno de los dos centros de Argentina que participó del estudio, dijo al diario La Prensa que la efectividad de esta droga junto a otra llamada rilpivirina, (ambas inyectables) como tratamiento en lugar de la medicación oral fue comprobada ya en dos estudios, aprobado para su uso en Canadá y se encuentra a la espera de su aprobación en Estados Unidos.

«Esta inyección dada cada dos meses podría simplificar mucho el tratamiento como prevención para las poblaciones más expuestas como adolescentes, usuarios de drogas, trabajadoras sexuales que están en riesgo y que no pueden sostener la toma de medicación todos los días».

En 2018, ONUSIDA estima que hubo 1.7 millones de nuevas infecciones por VIH, 54% de las cuales se encontraban entre poblaciones clave, incluidos hombres homosexuales y otros hombres que tienen sexo con hombres, mujeres transgénero, trabajadoras sexuales, personas que se inyectan drogas y personas en prisión.

La organización aúna los esfuerzos de 11 organizaciones de las Naciones Unidas (ACNUR, UNICEF, PMA, PNUD, UNFPA, UNODC, ONU Mujeres, OIT, UNESCO, OMS y Banco Mundial) y trabaja en estrecha colaboración con asociados mundiales y nacionales para poner fin a la epidemia de sida para el 2030 como parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.